Castell d’Alaró: Historia y Senderismo en la Tramuntana

La Joya de la Corona de la Tramuntana

A menudo me preguntan cuántos días son suficientes en Mallorca; siempre respondo que hace falta al menos una semana completa, simplemente para reservar un día entero a esta emblemática montaña. A 822 metros sobre el nivel del mar, el Castell d’Alaró ofrece una exigente ruta de senderismo y un contacto directo con el turbulento pasado medieval de la isla. Se alza en plena Serra de Tramuntana, dominando los valles circundantes con sus imponentes acantilados rocosos. Mi perra Cala se conoce de memoria el aroma de los olivares centenarios al inicio del camino; es justo el tipo de terreno agreste donde da gusto caminar con tu perro.

Esta excursión define a la perfección una jornada bien aprovechada: te ganas a pulso las espectaculares vistas sobre la llanura mallorquina y, desde luego, te ganas el cordero asado al horno de leña que sirven en el restaurante rústico a mitad de camino. Las ruinas de la fortaleza son de acceso completamente libre y gratuito durante todo el año.

Una Fortaleza Forjada en Sangre y Leyendas

Las piedras del Castell d’Alaró encierran una memoria histórica formidable. La plaza aparece citada en crónicas árabes hacia el año 902 d.C. Durante la invasión musulmana, los cristianos mallorquines resistieron en el interior de las murallas durante ocho años y seis meses, capitulando únicamente cuando se agotaron por completo los víveres. Siglos después, en 1231, los papeles se invirtieron cuando las tropas islámicas buscaron refugio en la cumbre durante la conquista del rey Jaime I de Aragón. Puedes consultar más detalles sobre el patrimonio protegido en el portal oficial del Consell de Mallorca.

Castell d'Alaró
«Castell d’Alaró» de benjami está bajo licencia BY-SA. Fuente: Openverse
El escarpado ascenso por el camino calizo hacia las puertas medievales del Castell d’Alaró.

El episodio más célebre y trágico acaeció en 1285. Dos capitanes locales, Guillem Cabrit y Guillem Bassa, defendieron la fortaleza en nombre del rey Jaime II de Mallorca frente a las huestes invasoras de Alfonso III de Aragón. Cuando los aragoneses lograron franquear las defensas, el monarca invasor —en un juego macabro con el apellido Cabrit (cabrito en catalán)— ordenó que ambos comandantes fueran asados vivos a las brasas. Convertidos en héroes populares, su memoria sigue viva en cada piedra que pisamos rumbo a la cumbre.

Rutas de Senderismo: Opciones para Alcanzar la Cima

Existen tres itinerarios principales para conquistar la montaña, según tu condición física y el tiempo disponible.

Ruta 1: El Ascenso Completo desde el Pueblo

Es el sendero clásico y más gratificante. Se inicia en el mismo casco urbano de Alaró, cruzando huertos y fincas rústicas para ganar altura entre bancales de olivo. Es una subida constante y sostenida que exige buena forma física; el recorrido de ida y vuelta requiere aproximadamente cuatro horas, combinando pistas empedradas y tramos de roca suelta.

Ruta 2: El Atajo desde Es Verger

La opción preferida por muchos senderistas locales. Se sube en coche por la estrecha pista asfaltada hasta el estacionamiento del restaurante Es Verger (una conducción que exige gran precaución). Desde allí, el ascenso a pie hasta la cumbre toma entre 40 y 45 minutos intensos, ahorrando la aproximación por el valle pero conservando el tramo más empinado.

Una tercera alternativa es el bucle paisajístico que parte del valle de Orient, cerca del hotel L’Hermitage. Esta variante abarca unos 8 kilómetros a través de densos encinares centenarios, ofreciendo perspectivas inéditas de la cordillera antes de enlazar con el camino empedrado de acceso. Si buscas travesías con guía especializado en la comarca, te recomendamos reservar la Excursión VIP de día completo a Valldemossa, Deià y Sóller para contemplar las cumbres de la Tramuntana.

En la Cumbre: Ruinas, Murallas y Vistas Panorámicas

Al cruzar el solemne portal de acceso labrado en la roca, la meseta se abre ante ti. Aún se conservan paños de la muralla perimetral y cinco baluartes defensivos. El más destacado es la torre del Homenaje, llamada popularmente el constipador por los recios vientos que azotan sus arcos. Más adelante se halla la Prisión de los Moros, formalmente conocida como Torre de la Cueva, suspendida sobre la Cova de Sant Antoni.

Asomarse al filo de la Torre del Homenaje brinda una panorámica despejada de 360 grados sobre toda Mallorca. En días claros, la mirada alcanza sin esfuerzo hasta la bahía de Palma.

Los ingenieros andalusíes excavaron cinco grandes aljibes en la roca superior. Estas profundas cisternas almacenaban el agua de lluvia y permitían resistir asedios prolongados. Todavía se aprecian con claridad los canales tallados en la caliza para encauzar el agua hacia los depósitos.

El Santuario del Siglo XVII y el Refugio de Montaña

Hacia 1622, el enclave perdió su función castrense. Las autoridades eclesiásticas levantaron un oratorio sobre los vestigios bélicos, bautizado como Mare de Déu del Refugi, transformando la plaza en centro de devoción y peregrinación. En la actualidad, el santuario convive con S’Hostatgeria del Castell d’Alaró. Este refugio de montaña forma parte de la prestigiosa ruta de piedra en seco GR-221, dispone de 30 plazas en dormitorios compartidos y cuenta con un modesto bar para excursionistas que buscan una bebida fría o un café sobre las nubes. Puedes verificar disponibilidad y reservar plaza en el sitio web oficial de la Ruta de Pedra en Sec.

Castell d'Alaró
«Castell d’Alaró» de benjami está bajo licencia BY-SA. Fuente: Openverse
Vistas panorámicas desde las murallas históricas sobre los campos y llanuras de Mallorca.

La Recompensa Ineludible: Almuerzo en Es Verger

Para muchos excursionistas, la caminata es tan solo la excusa perfecta para comer en Es Verger. Esta masía de montaña saltó a la fama internacional cuando el célebre chef británico Rick Stein la incluyó en su serie documental de la BBC. Los visitantes suelen preguntar por los platos más representativos de la isla: mientras el litoral destaca por el marisco, la montaña rinde culto a los asados lentos. En Es Verger preparan una mítica paletilla de cordero asada a la cerveza en un horno de leña tradicional hasta que la carne se deshace sola.

Llega temprano si planeas visitarlo en domingo; el aroma a leña y carne asada se percibe mucho antes de divisar el caserío.

Mateo Valero

El ambiente es entrañablemente austero: bancos corridos de madera bajo tejados rústicos, compartiendo el espacio con ovejas y perros pastores. El vino de la casa se sirve en jarras sin etiqueta, en una experiencia gastronómica sin pretensiones e indudablemente auténtica. Si deseas explorar las raíces culinarias locales y descubrir qué compone un desayuno tradicional, consulta nuestra guía sobre comida tradicional de Mallorca.

Cómo Llegar en 2026: Transporte Público y Coche

Llegar al punto de partida en Alaró es muy sencillo gracias a la red de transporte insular TIB. Toma el tren T1 o T2 en la Estación Intermodal de Palma y desciende en la parada Consell-Alaró. Allí mismo, el autobús lanzadera L342 coordina su horario con las llegadas ferroviarias para dejarte en el centro de Alaró. Al pagar con tarjeta bancaria (contactless), la tarifa resulta sumamente económica. Puedes verificar todos los horarios en la web oficial de la red TIB.

Si alquilas un vehículo, conviene aparcar en el pueblo y realizar la subida a pie. Intentar subir en coche hasta Es Verger es una maniobra exigente: la pista es de un solo carril de asfalto deteriorado con desniveles pronunciados y curvas cerradas donde resulta complejo cruzarse con otro vehículo. Recomendamos aparcar en Alaró y disfrutar del sendero. Encontrarás más recomendaciones de movilidad en nuestra Guía de Transporte Público de Mallorca.

Consejos Esenciales para la Excursión

  • Calzado: El tramo final desde Es Verger hasta el castillo discurre sobre un empedrado pulido e irregular que resbala enormemente con la mínima humedad. Resulta imprescindible llevar botas de montaña o zapatillas de trail con buena suela adherente.
  • Agua: Lleva abundante reserva de líquidos. Aunque el bar del refugio vende bebidas, cierra en temporada baja y en determinados días laborables. No te arriesgues a quedarte sin agua en días calurosos.
  • Época del año: Consulta nuestra guía sobre la Mejor Época para Visitar Mallorca. Los meses de julio y agosto convierten esta ladera orientada al sol en un auténtico horno; la primavera y el otoño brindan temperaturas idóneas y horizontes cristalinos.