El rocío de la mañana aún humedece las acículas de los pinos mientras Cala y yo iniciamos nuestro ascenso cotidiano. El intenso aroma a resina y tierra mojada perfuma el ambiente, preludio familiar ante la imponente silueta que nos espera. Situado a 112 metros sobre el nivel del mar, el Castell de Bellver custodia con serenidad el flanco occidental de la bahía de Palma. Es una fortaleza que impone respeto sin necesidad de estridencias: la mayoría de castillos intimidan, pero Bellver simplemente observa. La caminata por la colina boscosa es un ritual para muchos palmesanos: dejamos atrás el asfalto de la ciudad para adentrarnos en un oasis de naturaleza donde el rumor del tráfico se disipa, sustituido por el crujido de las algarrobas secas y el lejano repicar de las campanas del casco antiguo.
La Ambición Circular de un Rey
El rey Jaime II de Mallorca ordenó su construcción a comienzos del siglo XIV, encomendando el proyecto al prestigioso maestro Pere Salvá, artífice también de las reformas del Palacio de La Almudaina. Con Bellver concibieron una obra sin parangón: una joya del gótico catalán y el único castillo medieval de planta perfectamente circular de toda España. Tres torreones semicirculares se adosan al anillo principal, mientras que una cuarta torre, la colosal Torre de l’Homenatge (Torre del Homenaje), se levanta exenta orientada al norte, comunicada con el cuerpo central mediante un grácil puente de arco gótico. Este diseño no fue un simple capricho ornamental: eliminaba los ángulos muertos defensivos y permitía a los arqueros batir cualquier frente de asedio desde múltiples posiciones simultáneas.
Recorrer el parque forestal de Bellver es una delicia por sí misma. Este extenso bosque constituye el auténtico pulmón verde de Palma. Algarrobos centenarios, pinos carrascos y acebuches jalonan las sendas de tierra, brindando una sombra providencial en los días más calurosos del verano. Es un enclave magnífico para ejercitarse o caminar tranquilamente. Durante la temporada 2026, tenga en cuenta que el puente de acceso principal sobre el foso se encuentra en obras de restauración, por lo que el ingreso de visitantes se realiza temporalmente por la puerta sur.
«El asombro que produce la transición entre los sobrios muros exteriores y la finura del patio de armas circular es mayúsculo: se cruza un recio umbral defensivo para encontrarse de pronto dentro de un elegante palacio cortesano.»
Mateo Valero
Cruzando el Foso Defensivo
Antes de acceder al patio interior, es preciso sortear las defensas perimetrales. El castillo se halla rodeado por un profundo foso seco que impedía la aproximación de arietes y maquinaria pesada medieval. Hoy en día, este foso ofrece una perspectiva imponente sobre la monumentalidad de los sillares. Se accede mediante un puente de piedra que sustituyó al primitivo puente levadizo, y franquear el portalón principal evoca un auténtico salto en el tiempo hacia el siglo XIV.
El patio central se estructura en dos niveles de galerías circulares que marcan el carácter del monumento: arcos de medio punto de impronta románica en la planta baja y estilizadas arcadas ojivales góticas en el piso superior. La acústica de este espacio circular es perfecta; en las noches de verano, el Ayuntamiento programa conciertos de música clásica cuyas notas rebotan con nitidez sobre los sillares curvos. Conviene recordar que, antes que baluarte militar, Bellver fue concebido como residencia regia estival para que la corte mallorquina descansase de los rigores y disputas de la ciudad baja.
Del Esplendor Real a Prisión Histórica
Las vicisitudes históricas transformaron el destino del edificio. Desde el siglo XVIII hasta mediados del XX, la fortaleza funcionó como prisión militar y política. Los muros que antaño albergaron a monarcas se convirtieron en celdas de reclusión. Entre sus reclusos más insignes destaca don Gaspar Melchor de Jovellanos, figura señera de la Ilustración española, confinado aquí entre 1802 y 1808. Lejos de rendirse al abatimiento, aprovechó su cautiverio para redactar valiosos tratados botánicos y geológicos sobre el bosque insular. Décadas más tarde, durante la Guerra Civil española, albergó a centenares de presos políticos, cuyas inscripciones grabadas a punta de cuchillo aún pueden apreciarse en algunos sillares de las galerías inferiores.
En la actualidad, la planta baja acoge el Museo de Historia de la Ciudad, que recorre la evolución de Palma mediante piezas arqueológicas de época pretalayótica, romana y andalusí (cuando la capital era Madina Mayurqa), complementadas con esculturas clásicas de la colección del cardenal Despuig. Tras la visita cultural, es obligado reponer fuerzas en algún horno tradicional con una esponjosa ensaïmada o una tosta con sobrassada, cuyas señas de identidad desgranamos en nuestra guía de Gastronomía Típica de Mallorca.
| Datos Prácticos de Visita al Castillo de Bellver (2026) | Información Oficial |
|---|---|
| Horario Estival (Abril – Septiembre) | Martes a Sábado: 10:00 – 19:00 | Domingos: 10:00 – 15:00 |
| Horario Invernal (Octubre – Marzo) | Martes a Sábado: 10:00 – 18:00 | Domingos: 10:00 – 15:00 |
| Tarifas de Entrada | General: 4,00 € | Reducida: 2,00 € | Domingos: Gratuito |
| Contacto Oficial | casbellver@palma.es |
La Terraza Panorámica y Cómo Llegar
El topónimo catalán Bellver significa literalmente «bella vista». Al culminar la angosta escalera de caracol que conduce a la azotea descubierta, se comprueba de inmediato la justicia de dicho nombre. Se despliega una panorámica de 360 grados sencillamente deslumbrante: al sur, la inmensidad azul de la bahía de Palma salpicada de veleros y ferries; al norte, el perfil quebrado de la Serra de Tramuntana recortándose contra el horizonte, y hacia levante, la inconfundible estampa de la Catedral de Palma y el Palacio de La Almudaina.
Para llegar a la fortaleza dispone de varias alternativas. La línea 50 del autobús turístico EMT deja a los viajeros en la misma puerta del recinto amurallado. Si prefiere ascender a pie, puede tomar los senderos escalonados que parten desde el barrio de El Terreno o las inmediaciones del Paseo Marítimo, una caminata agradable de unos 20 minutos entre pinos. En nuestra guía de Transporte Público en Mallorca encontrará todos los detalles prácticos. En verano procure llevar agua y protección solar, ya que la terraza no dispone de zonas techadas.
Para consultar eventos oficiales puede acceder a la Web Oficial del Castillo de Bellver o al Patronato de Turismo de Palma. Y si por la tarde desea admirar la silueta del castillo desde el mar, reservar un Paseo en Barco por la Bahía de Palma constituye un broche de oro inmejorable.
Bellver permanece como un referente inalterable en el perfil de la ciudad, testigo mudo de siglos de historia. Ya sea por su legado medieval, por su espectacular mirador o por un sosegado paseo entre pinares, el castillo deja una huella imborrable en la memoria del viajero.
